• La perversión de la imagen como disfunción lúdica. Psicotronía, caspismo, nihilismo y puterío fino. Poca cosa más encontrarán en este lar. OTROS BLOGS DE CONDICIONES ADVERSAS enlace_armadas ARMADAS Y PELIGROSAS

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CREDO

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– Creo en la modificación genética del ser humano como única solución ante su impronta decadencia.

– Creo en el maquinismo y su necesaria interferencia en la sociedad del futuro.

– Creo en el metal como sustituto de la carne.

– Creo en la alteración de conciencia como puente necesario para asolar milenios de impercepción.

– Creo en la implantación de células artificiales en el cerebro humano para su modificación inmediata.

– Creo una sociedad cibernética, donde el engranaje sustituya al músculo y la máquina a la flor.

– Creo en la elasticidad del tiempo como símbolo de eternidad.

– Creo en la energía atómica.

– Creo en el motor de dos tiempos como principal precursor de la evolución humana.

– Creo en el hombre biónico.

– Creo en Internet como universo paralelo y multidimensional.

– Creo en el multiverso y su prolongación infinita, fruto del universo físico y el digital.

– Creo en el metahombre como interferencia en sí mismo hacia la perpetuidad de la nada.

– Creo en Burroughs, Ballard, Houellebecq, Cronenberg, Lynch y Charles Burns.

(…)

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MAGNICIDIO POP

Me fascina el informe Zapruder. Me veo a mí mismo absorbido por la imagen. Abducido al interior de la pantalla. Intento averiguar el enigma, aclarar la ecuación y cuando la imagen se sacia de mis preguntas, me escupe al exterior con aún más dudas. ¿Quién disparó a Kennedy? Todas las pistas se presentan en el tablero y tan sólo es necesario diseccionarlas, ver más allá, pero esto conduce a nuevos enigmas y la ecuación se revierte.

¿Por qué hacía señas el hombre del paraguas? ¿Por qué llevaba paraguas, tratándose de un día soleado? La cámara de Zapruder, registró a otra contrincante en esto de perpetuar la imagen, una mujer grababa la escena desde otro ángulo… Todos ellos parecían figurantes de una escena imposible. Fantasmas que se diluyeron tras los disparos y a pesar de las investigaciones, nunca se pudo dar con la identidad de estos personajes, ni con el material filmado por la mujer fantasma.

Mientras tanto, Kennedy es tiroteado, primero el hombro, después la cabeza estalla, Jakkie, aterrorizada, estrena su viudedad saltando a la parte trasera del coche. Todo en 16 segundos que consiguen hacerse eternos.

El enigma está servido, vuelvo a sumergirme.

LA REVERBERACIÓN DE LA MASA

Dejad que los niños se acerquen a mí.

Batman (Holly One) y Batgirl (Vanessa) Según Alberto García-Alix

 

¡Detengan al sastre de Batman!

Batman y Robin, según Terry Richardson

La cultura popular no me gusta en su esencia, detesto su origen, el cual casi siempre acostumbra a ser vulgar e infantil. Aquello que me fascina es el eco que nos es devuelto en forma de reverberación distorsionada. El modo en que la masa puede llegar a hacer suya cualquier idea, por vacua o vulgar que pueda parecer en su esencia, y como la devuelve una vez que ha comenzado a formar parte del imaginario colectivo.

Quizás sea esta una primaria e inconsciente explotación de la realidad, que gracias a su adulteración se nos hace creíble, carnal e incluso palpable, permitiéndonos formar parte de esa realidad paralela que nos absorbe, modela y modifica a su antojo.

LA DOBLE MORAL ANTE LA IMAGEN PORNOGRÁFICA

Resulta complejo saltar la línea que separa el campo de la pornografía y el arte sin sentirse salpicado en su transcurso. Es por ello que los genitales que pintó Courbet en El origen del Mundo, cumplen las exigencias de un milimetrado guión social para poder ser valorado como una obra artística, digna de ser expuesta en las paredes de los mejores museos del mundo. Para ello ha tenido que pasar el tiempo, y desprendernos de demasiados tabúes que lastramos de nuestra herencia judeocristiana, pero no sólo eso, sino también la ubicación de esos genitales femeninos durante el transcurso de la historia, han hecho que no provoquen rechazo sino admiración ante los ingenuos ojos del inconsciente sicalíptico.

Es por ello, que en un gran número de ocasiones, no es la obra la que provoca rechazo y el obligado descenso a los infiernos de la inmoralidad, sino el lugar donde es expuesto. Por poner unos ejemplos, una imagen pornográfica de Vanessa del Rio, publicada en una revista erótica, será considerada por el grueso de la sociedad “bienpensante” como un trabajo execrable, destinado al consumo de onanistas y pervertidos, mientras que si la misma fotografía es recopilada en un volumen lujosamente editado por Taschen, la apreciación será diferente, a pesar de que la imagen, en ambos casos, se sustente en un soporte impreso. O lo que es lo mismo, y volviendo al caso de Courbet, la imagen pornográfica, dependerá del lugar de exposición. Mientras que durante años El origen del Mundo, permaneció oculto por voluntad de sus diversos propietarios, hoy se exhibe en el prestigioso Musée d’Orsay, consiguiendo dar de esta manera el triple salto mortal que supone salir de la clandestinidad para situarse como una referente obra de estudio.

El paso del tiempo, el continente donde se muestra la obra… serian muchos los factores que habríamos de valorar para poder citar a una obra como pornográfica o artística, además de desprendernos de tabúes y prejuicios que nos obligan a tener una visión desnaturalizada de la misma, y más tarde, valorar por qué consideramos inmoral, la sola visión de una miembro sexual y por el contrario no supone el mismo rechazo los miembros del (supongamos) aparato motríz del ser humano. O lo que es lo mismo ¿Resultan una vagina o un pene inmorales en sí mismos? O sencillamente, es nuestra moral la que los cataloga, prejuzga y rechaza.