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LA MALDITA LISTA

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BARTON FINK

Me pasé unos cuantos años dirigiendo un programa de cine para una emisora de radio local. Siempre intenté mantenerlo como un pequeño secreto ya que la gente creía que se trataba de algo muy interesante y divertido, cuando en realidad no lo era. Y reconozco que me resultaba cansino tener que dar explicaciones sobre por qué hacia algo que en el fondo no me gustaba o por lo menos me resultaba aburrido. Otro de los motivos por los que mantenía mi actividad en secreto era por el temor a la avalancha de preguntas (a cual más estúpida) que se avecinaban:

Entonces… te gusta mucho el cine, ¿no? (Coño, pues claro)
– Y… verás muchas películas (Y dale)
-Te escucha mucha gente (Pues más bien no)

Pero lo peor llegaba cuando intentaban hurgar un poco más y llegaba la pregunta que más odiaba:

– ¿Me podrías recomendar una película?

En ese momento se me acostumbraba a poner la piel de gallina. Para la mayoría de los mortales, recomendar una película puede resultar algo de lo más vulgar, pero para mí es algo importantísimo. No solo indicas donde se puede gastar su dinero, sino que de alguna manera te estás desnudando ante él. Recomendar una película, supone decir cómo eres, cómo piensas, con qué disfrutas. Y no hay nada más desagradable, que recomendarle a alguien una película que me haya apasionado y días más tarde encontrarme con la persona en cuestión y escuchar algo tan chirriante como “-…Aquello te gustó. Yo me quedé dormido a la media hora” Es entonces cuando florecen dos sentimientos:

1º Tierra trágame. ¡Qué vergüenza más grande!
2º Este tío es un idiota. No se entera de nada. Me ha humillado diciéndome que aquella obra maestra es una mierda. Y entonces contengo las manos en los bolsillos para no sacudirle y con ello romperle la cara y la amistad.

Es por ello que con el tiempo ideé una respuesta que en su momento creí inmejorable:

Ya no hacen películas buenas. No vayas al cine y mejor vas a videoclub.

Y entonces le sacaba, a bocajarro, la lista de las películas que debería esforzarse por ver. Mis obras maestras. Los trabajos a los cuales les rindo culto y pleitesía:

– Carretera Perdida
– Vertigo
– Sed de Mal
– Repulsión
– La Mirada de Ulises
– La Naranja Mecánica
– Barton Fink
– El Ángel Exterminador
– Apocalypse Now
– El bueno, el Feo y el Malo
– El Quimérico Inquilino
– Belle de Jour
– Crash (La de Cronenberg, por supuesto)
– Arrebato
– Quiero la Cabeza de Alfredo García

(…) y así hasta quedarme extasiado, sin aliento para poder continuar enumerando las películas que se aglutinan en mi imaginario. Y finalmente añadía:

– Como puedes ver, la película más nueva de todas las que he mencionado tiene 13 años, por lo que me reitero en que, mejor no pierdas el tiempo yendo al cine. Aunque (Añadía) dudo que te guste ninguna de ellas.

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