• La perversión de la imagen como disfunción lúdica. Psicotronía, caspismo, nihilismo y puterío fino. Poca cosa más encontrarán en este lar. OTROS BLOGS DE CONDICIONES ADVERSAS enlace_armadas ARMADAS Y PELIGROSAS

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PORTADAS REVISTA “LIB”

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He recopilado unas cuantas portadas de la revista LIB. Las encontré en Todo Colección y no me he podido resistir a subirlas al blog. Todas las que he seleccionado pertenecen a la década de los 70 y 80, cuando el destape era inocente y, quizás por ello, hoy rezuma a romanticismo casposo.

 Lo mejor de estas portadas son sus titulares. Fíjense y descubrirán algunos tan brillantes como: “La orgía de Lucía Bosé”, “Rock Hudson, violado a los 18 años por un camionero” o “Violeta la Burra, el travesti más cateto” ¡Soberbio!

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A CLOCKWORK ORGY, EL PORNOXPLOIT DE KUBRICK

Las Drugos de Alexandra, asaltan la mansión

Las Drugos de Alexandra, asaltan la mansión

Stanley Kubrick siempre ambicionó rodar un porno. De hecho, y si entendemos que la aproximaciónón de Kubrick a la sexualidad humana en Eyes Wide Shut, fue un acercamiento ¿Involuntario? a la obra de David Lynch, el porno sería el único género cinematográfico, que el Maestro no revisó. A pesar de ello, la propia indústria pornográfica, es ávida y no pierde la oportunidad de sacar tajada a cualquier super producción, a la que a modo de exploit carnal, mantiene el grueso argumental, lo ilustra con un sin par número de escenas rebosantes de carga sexual para posteriormente rebautizarlo con algún nombre que tenga una relación más que evidente con el producto original, lo enlata y se pone a disposición del candente onanista. 
 
La aliteración entre el gusto de Kubrick por el sexo y la violéncia, en La naranja mecánica, también tuvo su réplica hard, y en 1995 Nic Cramer, decidió rodar el pornoxploit bajo el nombre de Clockwork Orgy, donde la base argumental encajaba fielmente con el film de Kubrick aunque dotándola de todas aquellas escenas que el Maestro quizás quiso rodar, pero no llegó a atreverse, ya que aún sin ellas no fue pequeña la que montó.
Las Drugos atacan al indigente

Las Drugos atacan al indigente

Evidentemente y como buen porno (Mientras que el grueso del público, continúe siendo cuartelero) los Drugos pasan a ser interpretados por actrices. El trailer promete, aunque para poder promocionarlo en YouTube, se han eliminado las escenas que pudiesen herir ciertas sensibilidades, pero si buscan, seguro que encuentran más. 

A Clockwork Orgy en IMDB, aquí.

“TRAS LA PUERTA VERDE” UNA APROXIMACIÓN FILOSÓFICA A LA PORNOGRAFÍA

Llevo tiempo dándole vueltas a la idea de hablar sobre “Detrás de la puerta verse”. No me considero un afanado pornófilo, pero por el contrario no dudo en reconocer las cualidades artísticas en un género tan denostado como es el cine pornográfico. Si bien hoy el porno se ha convertido en una sucesión banal de encuentros sexuales con la mera finalidad de excitar al espectador, hemos de recordar que durante los incipientes años 70, este género fue todo un revulsivo no solo cultural sino también social.

Si para referirnos al porno de los 70 siempre recurrimos a “Garganta profunda”, lo hacemos en todo momento para recordar el revuelo desatado entre pornófilos y pornófobos, unas desavenencias de las que aún hoy recibimos sus ecos, pero es necesario repasar el género con algunas de sus obras cumbres (“Garganta profunda” siempre fue un film mediocre, simpático pero sumamente mediocre) y ahí es donde nos encontramos con “Detrás de la puerta verde” o lo que vendría a ser lo mismo para el cine porno que “2001. Una odisea del espacio” para el cine de ciencia-ficción o “Centauros del desierto” para el western.

Para aproximarme a “Detrás de la puerta verde”, he estado recopilando informacióny entre todo la montaña de libros y revistas que he conseguido juntar, he acabado leyendo prácticamente de un tirón el libro de Andrés Barba y Javier Montes titulado “La ceremonia del porno“, dondelos autores realizanuno de los mejores ensayos sobre el género, acercándose a la pornografía de una manera exquisita y casi científica. Así que cuando he leído las lineas que le dedican a “Detrás de la puerta verde”, me he visto incapaz de alterar una sola coma del texto, ya que considero que pocas veces se ha hablado de una manera tan virtuosa y esclarecedora como lo hacen en este libro; por ello me he limitado a copiar el apartado antes citado y poder compartirlo con ustedes. Tomen nota:

(…) Marylin Chambers se prepara para ser desvirgada. Toda la obscenidad de la película está basada entre la contradicción de su rostro durante los primeros masajes -en los que fundamentalmente sentimos su miedo, su concreción profundamente humana- y su rostro durante la orgía en la que es iniciada, un rostro anónimo, inundado por el placer. Más aún por que esa desfiguración del placer es producida por tres hombres anónimos, enmascarados, que descienden en columpios sobre la actriz y que ni siquiera llegan a tocar el suelo. Resulta curioso comprobar como la intuición de la pornografía aniquila al enemigo que ella misma ha creado y que podría causarle la muerte; el efecto profundamente estetizante de esa orgía representada en el escenario, queda inmediatamente contrarrestado por la orgía real que celebran en el patio de butacas los espectadores. Por esa razón los actores de patio de butacas son feos en su mayoría. Mujeres y hombres obesos anulan ese efecto muelle de lo estetizado en el escenario. Ese desorden del patio de butacas compensa el orden excesivo del escenario, y recupera la urgencia propia de la realidad pornográfica. Al contrario que una muchacha adolescente practica el feísmo y se maquilla de una manera deliberadamente grotesca porque desea fijar sobre su rostro, tal vez hermoso, la señal de su virulenta oposición al anonimato de la belleza y su desprecio a la blanda estructura del gustar que ésta impone, la pornografía practica el feísmo sobre el cuerpo pornográfico para imponer el ser sobre el placer.