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EL AUTOMÓVIL COMO METÁFORA SEXUAL

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“…A lo largo de Crash he tratado el automóvil no sólo como una metáfora sexual sino también como una metáfora total de la vida del hombre en la sociedad contemporánea. En este sentido la novela tiene una intención política completamente separada del contenido sexual, pero aún asi prefiero pensar que Crash es la primera novela pornográfica basada en la tecnología. En cierto sentido la pornografía es la forma narrativa más interesante políticamente, pues muestra cómo nos manipulamos y explotamos los unos a los otros de la manera más compulsiva y despiadada.”

J.G.Ballard

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LA DOBLE MORAL ANTE LA IMAGEN PORNOGRÁFICA

Resulta complejo saltar la línea que separa el campo de la pornografía y el arte sin sentirse salpicado en su transcurso. Es por ello que los genitales que pintó Courbet en El origen del Mundo, cumplen las exigencias de un milimetrado guión social para poder ser valorado como una obra artística, digna de ser expuesta en las paredes de los mejores museos del mundo. Para ello ha tenido que pasar el tiempo, y desprendernos de demasiados tabúes que lastramos de nuestra herencia judeocristiana, pero no sólo eso, sino también la ubicación de esos genitales femeninos durante el transcurso de la historia, han hecho que no provoquen rechazo sino admiración ante los ingenuos ojos del inconsciente sicalíptico.

Es por ello, que en un gran número de ocasiones, no es la obra la que provoca rechazo y el obligado descenso a los infiernos de la inmoralidad, sino el lugar donde es expuesto. Por poner unos ejemplos, una imagen pornográfica de Vanessa del Rio, publicada en una revista erótica, será considerada por el grueso de la sociedad “bienpensante” como un trabajo execrable, destinado al consumo de onanistas y pervertidos, mientras que si la misma fotografía es recopilada en un volumen lujosamente editado por Taschen, la apreciación será diferente, a pesar de que la imagen, en ambos casos, se sustente en un soporte impreso. O lo que es lo mismo, y volviendo al caso de Courbet, la imagen pornográfica, dependerá del lugar de exposición. Mientras que durante años El origen del Mundo, permaneció oculto por voluntad de sus diversos propietarios, hoy se exhibe en el prestigioso Musée d’Orsay, consiguiendo dar de esta manera el triple salto mortal que supone salir de la clandestinidad para situarse como una referente obra de estudio.

El paso del tiempo, el continente donde se muestra la obra… serian muchos los factores que habríamos de valorar para poder citar a una obra como pornográfica o artística, además de desprendernos de tabúes y prejuicios que nos obligan a tener una visión desnaturalizada de la misma, y más tarde, valorar por qué consideramos inmoral, la sola visión de una miembro sexual y por el contrario no supone el mismo rechazo los miembros del (supongamos) aparato motríz del ser humano. O lo que es lo mismo ¿Resultan una vagina o un pene inmorales en sí mismos? O sencillamente, es nuestra moral la que los cataloga, prejuzga y rechaza.